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Astrología
Vectorial
Se basa
esta teoría en la analogía o paralelismo existente entre
dos sistemas de coordenadas, uno referido a los movimientos planetarios,
y otro a una determinada forma de representación del comportamiento.
Se irán
exponiendo ambos alternativamente, para mejor comprensión de la
relación entre ellos.
Empezaremos
por el planetario.
PRINCIPIOS
Y ELEMENTOS: EJES Y CUADRANTES
Para
los antiguos existían cuatro conceptos:
caliente, frío, seco,
húmedo.
Si las
traducimos al lenguaje actual,"lo caliente" y "lo frío" hay que
referirlos a estados de energía y "lo húmedo" y "lo seco"
, se refieren a su vez a la dimensión en el espacio.
"Lo
caliente" es la parte dinámica de la energía, y "lo frío"
la energía estática o de reserva.
"Lo
húmedo" es el concepto de expansión o extensión en
el espacio y "lo seco" el de retracción o concreción.
Cada
pareja de estos principios da lugar a uno de los cuatro elementos tradicionales,
que se conocen como:
caliente
y seco..............FUEGO
frío
y seco.....................TIERRA
caliente
y húmedo..............AIRE
frío
y húmedo....................AGUA
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Si ahora
trazamos un sistema de coordenadas de manera que el eje vertical sea función
de la energía, y el horizontal función del espacio (fig.1),
en el máximo de energía hacia arriba tendremos "lo caliente",
y en el máximo hacia abajo "lo frío".
En el
otro eje, en el máximo hacia la izquierda estará "lo húmedo"
y en el otro extremo "lo seco".
Tenemos
así un eje vertical en el que los valores de la energía dinámica
irían creciendo hacia arriba y los de energía potencial hacia
abajo.
En cuanto
al eje horizontal, la concreción y la expansión podemos imaginarlas
como valores de acercamiento o alejamiento respecto a un punto de referencia.
Veamos
ahora el otro sistema de coordenadas.
ESTRUCTURA
DEL COMPORTAMIENTO: EJES Y CUADRANTES
Podemos
adjudicar a dos factores, uno la persona y otro el Mundo en que se encuentra,
los ejes de un sistema de coordenadas.
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Fig. 1 |
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Fig. 2 |
En la
fig. 2 podemos ver estos ejes, así como los cuadrantes que se originan
y que veremos a continuación:
El eje
vertical es básicamente un eje de orden: referido a un ambiente
concreto, es en el que la ideología, que estaría en la parte
superior, fluiría hasta plasmarse en las normas en la parte inferior.
La parte
superior del eje vertical, indicará el orden evolutivo o dinámico,
cuyo generador es el ESPÍRITU. La parte inferior de dicho eje, representará
el orden establecido o estático, manifestado por la FORMA.
En cambio
el horizontal representa lo que la persona tiene de diferente, lo que hace
que se sienta "él" o "ella". Podemos considerarlo como un eje de
libertad, de protagonismo del individuo.
La parte
derecha indicará la tendencia a la CONCRECIÓN, a la nitidez,
a lo definido, como la ACCIÓN.
En la
parte izquierda estará todo lo contrario: la tendencia a la EXTENSIÓN,
a la fluidez, como la EMOCIÓN.
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De esta
forma, tenemos igualmente en cuenta los dos factores esenciales del comportamiento:
el individuo y su entorno social.
El primer
cuadrante podemos asociarlo a la CONCRECIÓN del ESPÍRITU,
y es el referente al pensamiento definido (ideas, proyectos, juicios) o
sea: a la vida interior intelectual del individuo. Tiende a la INTROVERSIÓN
ACTIVA.
El
segundo cuadrante, o sea: el comprendido entre el ESPÍRITU y la
EXTENSIÓN, se refiere a las actitudes de expansión y difusión
espiritual, en que se manifiesta todo tipo de comunicación y trato
con los demás. Este tiende a la EXTROVERSIÓN PASIVA.
El
tercer cuadrante, al ser la EXTENSIÓN de la FORMA, nos lleva al
concepto de capacidad, de facultad de contener.
Es el
cuadrante de los sentimientos, de los principios morales, etc. o sea: de
la vida interior emocional del sujeto.
Corresponde
a la INTROVERSIÓN PASIVA.
En
cuanto al cuarto cuadrante, vemos que está a su vez formado por
la CONCRECIÓN y la FORMA, y por tanto todo lo concerniente a lo
material (concreción de la forma = materia) pertenece a este sector:
(trabajo, lucro, etc.) ; podemos considerarlo como el cuadrante de la EXTROVERSIÓN
ACTIVA.
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Volvamos
ahora al sistema planetario.
LOS
SIGNOS ZODIACALES:
En la
fig. 3 están representados los signos en su verdadero orden.
El círculo
es la órbita terrestre, y cada signo corresponde a un sector de
30 grados de la misma.
Como el
Sol se mueve también en la galaxia, la órbita de la Tierra
se desplaza a su vez con él.
Tenemos
así un movimiento giratorio (el de traslación de la Tierra)
que va unido a otro prácticamente rectilíneo (el de traslación
del Sol).
Podemos
ver entonces que cada sector tiene unas componentes distintas de velocidad
o avance (energía) y de desviación respecto a la marcha (espacio).
Hay
de este modo sectores en que el avance es mayor que la desviación,
otros que ocurre lo contrario y otros que vienen a ser iguales.
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Fig.3 |
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Figura
4 |
Como
nosotros estamos en la Tierra, nos encontramos así sobre un vehículo
que varía su dirección y velocidad cíclicamente varias
veces al año.
Esto
puede hacernos recordar cuando nos subimos en una noria o en el conocido
"látigo" de las ferias.
Las
sensaciones se suceden, dependiendo del movimiento del vagón en
que vamos montados, teniendo así unas causas físicas, unos
efectos fisiológicos y emocionales.
Se produce
así en cada sector de la órbita de nuestro planeta, un "ambiente",
unas condiciones que influyen en la forma de percibir la vida los nacidos
durante ese trayecto, sufriendo una especie de "impregnación".
Si ahora
comparamos la figura 3 con la 4, veremos que cada trío de sectores
equidistantes (120 grados), se hallan en los mismos cuadrantes; y que cada
uno de estos grupos cumplen los tres casos señalados respecto a
las componentes.
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En la
fig. 5 volvemos a ver los signos en la órbita de la Tierra, y también
los planetas según sus domicilios.
De la
mitad hacia abajo se encuentran los interiores (entre la Tierra y el Sol),
y encima los exteriores.
En esta
distribución podemos apreciar un par de curiosas coincidencias:
el hecho de su orden en razón de su distancia al Sol, y su simetría
respecto a sus signos afines.
Vemos
que los más próximos a la Tierra que son Marte y Venus, son
los que se hallan junto al eje de Espacio.
En la
realidad son los que más se aproximan y alejan de nosotros en relación
a su distancia a nuestro planeta, o sea, en los que la variación
en el espacio es más significativa.
Ciertamente
que la Luna está más cerca, pero su distancia apenas si varía,
por lo que junto con el Sol y Saturno, son los más separados del
eje horizontal.
Júpiter
y Mercurio tienen unos movimientos intermedios, y ocupan los sectores centrales.
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Figura
5 |
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Figura
6 |
Finalmente
en la fig. 6, están los planetas y los signos en el sistema de coordenadas
planetarias.
Veamos
ahora cómo podemos relacionar esto con el otro sistema de coordenadas.
DIVISIONES
EN LOS CUADRANTES DE COMPORTAMIENTO:
Dado
que cada cuadrante está formado por dos parámetros o factores,
podemos considerar tres casos: que dichos parámetros sean prácticamente
iguales; que el primero predomine sobre el segundo, o que éste lo
haga sobre el primero.
Veamos
qué ocurre en estos casos, por ejemplo en el primer cuadrante; (fig.
7.)
Tracemos
dos líneas, de manera que quede dividido en tres partes correspondientes
a las tres posibilidades a considerar.
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La línea
más próxima al eje de protagonismo, será esencialmente
una línea de INTENCIÓN.
No sucede
así con la otra línea más cercana al eje de orden,
ya que tiende a considerar éste sobre todo, siendo en consecuencia
una línea de ATENCIÓN.
Esto
es válido también en los otros tres cuadrantes, que consideraremos
igualmente divididos.
Podemos
ir viendo así, que la proporción entre los parámetros
de protagonismo y orden de cualquier concepto, está representada
por su ángulo dentro del cuadrante correspondiente.
Siguiendo
con el primer cuadrante, vemos en la fig. 7 que la zona en que es mayor
el protagonismo, es lógicamente la comprendida entre el eje del
mismo y la línea de INTENCIÓN de dicho cuadrante.
En este
caso, el individuo no se conforma con ver cómo se desarrollan los
acontecimientos que por el simple proceso causa? efecto del orden dinámico
supone que ocurrirán, y piensa en modificarlo para conseguir algo
que por la sola sucesión de los hechos naturales nunca va a lograr;
o sea: toma una postura de PROPÓSITO, que es el concepto que mejor
podemos usar para definir esta zona.
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Figura
7 |
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Figura
8 |
Pasando
ahora a la zona comprendida entre el orden y la línea de ATENCIÓN, podemos
suponer que el pensamiento del sujeto busca basarse en un espíritu de orden,
observando en su conducta una actitud de CONCIENCIA, concepto que usaremos
como propio de este sector.
En cambio
en la tercera zona (entre las líneas de atención e intención)
la igualdad entre los factores nos muestra una inquietud intelectual, en
la que el hombre se pregunta el porqué del orden de las cosas, y
si podrían ir mejor de otra manera. El concepto de CRITERIO
es el más adecuado en este caso.
Localizando
cada concepto en el centro de su sector, podemos definirlos por sus coordenadas
con respecto a los ejes, o como vectores de longitud igual al radio del
nivel, y ángulo correspondiente a su posición.
En la
figura 8 podemos ver los conceptos correspondientes a los cuatro cuadrantes,
considerados divididos también por sus correspondientes líneas
de atención e intención.
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Figura
9
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COMBINACIONES
DE LOS CONCEPTOS: En la
fig. 9 volvemos a ver el primer cuadrante, que seguimos tomando como ejemplo,
aunque podría ser otro cualquiera.
Veamos
cómo podemos sumar el criterio y la conciencia, por ejemplo.
Como
la coordenada horizontal nos da la medida del protagonismo (ya que está
referida al eje del mismo) y la vertical nos da la del orden (también
referida a ese eje), sumando respectivamente las correspondientes a los
dos conceptos, estamos sumando en realidad las cantidades de protagonismo
y orden de la combinación de ambos.
Por
lo tanto: los datos de estas sumas nos darán las coordenadas de
dicha combinación, que corresponden a la REFLEXIÓN, en la
que el criterio es asesorado por la conciencia.
Conviene
observar que la resultante, o sea, la longitud o radio del concepto suma,
es casi la suma de los radios de los que hemos sumado.
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Esto
significa que no se pierde prácticamente nada de los factores que
los integraban; por tanto consideramos a la reflexión como ubicada
en un nivel correcto de evolución.
En cada
uno de los cuatro cuadrantes que forman los ejes, podemos representar el
resultado de la combinación de cada par correspondiente, como se
ve en la figura 10.
ACLARACIÓN
SOBRE LOS CONCEPTOS
Aunque
la representación del conjunto de todos los conceptos sería
una figura curva y cerrada, la proyección de su "hemisferio" inferior,
da sobre un plano los siguientes niveles-base:
Un nivel
0, correspondiente a las energías vitales, supuestamente localizadas
en las vísceras o sistemas anímicos del cuerpo; algo así
como las energías de los "canales" en acupuntura; por lo que podemos
denominarlo un nivel de "soma" o fisiológico.
El nivel
1 o sea el siguiente, corresponde a los instintos, basados cada uno de
ellos en la línea de su ángulo, bien de ATENCIÓN o
de INTENCIÓN.
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Figura
10 |
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Los coincidentes
con las líneas de ATENCIÓN, se basan en el sentido de la
importancia del cuadrante en que se hallan.Los que se encuentran sobre
las líneas de INTENCIÓN, son un deseo de participación
en el ámbito de su correspondiente cuadrante.
El nivel
2 es de facultades de uso consciente, aunque producidos por la combinación
inconsciente de los instintos del nivel 1.
Si estos
instintos no están correctamente desarrollados o están mal
combinados, las facultades aparecerán atrofiadas o aberradas, en
“subniveles” intermedios.
El nivel
3 se refiere a actitudes, consideradas como el uso continuado de las facultades
combinadas del nivel 2.
El nivel
4 son las virtudes, que corresponden a la evolución de las facultades
del mismo ángulo, y tienen como fundamento y apoyo las actitudes
del nivel 3.
Vale
también lo dicho para estos niveles, respecto a las deficiencias
y aberraciones.
Vamos
a ver ahora si podemos hacer algo parecido con los planetas en los signos.
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COMBINACIONES
PLANETAS & SIGNOS:
Podemos
considerar que cuando un planeta se halla en un signo, su influencia sería
la de la suma de los vectores de ambos; exactamente igual que la combinación
de dos conceptos en el otro sistema de coordenadas.
En la
figura 11 tenemos un ejemplo de lo anterior.
Nos
interesa averiguar qué tendencia provocaría la posición
de, digamos, Mercurio en 15 grados de Acuario.
Tomamos
el vector de Mercurio que está en el sector del signo de Géminis,
puesto que éste es su domicilio principal.
En cuanto
a la intensidad de su influencia, su nivel, comparado con los niveles de
los conceptos, podría colocarse entre el 1º y el 2º :
(instintos? facultades).
Asimismo,
el nivel de Acuario sobrepasaría un poco el de las facultades, dado
que resulta intensi-ficada la del sector correspondiente.
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Figura
11
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Figura
12
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Ahora
los sumamos, comprobando que la resultante es bastante mayor que los vectores;
esto ya sabemos por lo expuesto anteriormente que es buena cosa, o sea
que la influencia se considera como favorable.
Como
esto puede no bastarnos, tomamos dicha resultante y la colocamos sobre
los niveles de comportamiento, con sus grados y longitud correspondientes
(fig. 12).
Veremos
que coincide con el concepto de DIÁLOGO, que es una de las cosas
que según la tradición propicia este planeta en dicho signo.
Supongamos
ahora este mismo planeta en Leo; en su 10º grado, por ejemplo.
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Actuamos
como en el caso anterior, y vemos (fig. 13) que el vector resultante es
ahora más corto, aunque mayor que los componentes.
Esa
diferencia crea una tensión que repercutirá en el concepto
que coincida.
En este
caso es la CRÍTICA (fig. 14), que es manifestada algo duramente
debido a la energía concentrada de su procedencia.
 Figura
14
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Figura
13
Si pasamos
a considerar la posición de Mercurio, ya que estamos con él,
en el signo de Sagitario (lo cual está considerado bastante desfavorable
en astrología), el vector suma, cada vez más pequeño,
cae en una zona cercana a la Disidencia y la Arrogancia, que se manifiestan
de una forma poco exitosa por la relativamente poca energía útil
de esta combinación vectorial.
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De esta
forma podríamos ir viendo el comportamiento del planeta por todo
el Zodiaco, así como el de los demás astros.
Es curioso
observar que el resultado de estas combinaciones (planeta? signo) coincide
la mayoría de las veces en cualidades de sectores correspondientes
a otros signos, menos en el caso de los domicilios de cada planeta.
Al destacar
en estos casos características familiares al signo, podría
haberse visto la acción del planeta más de acuerdo con el
"ambiente" en que se hallaba y por eso considerarlo "en su casa".
Aunque
dado que los dos astros (Sol y Luna) que no tienen un segundo signo asignado
son los únicos que nunca son retrógrados, cabe también
pensar que ese movimiento relativo hacia atrás pudiera corresponder
al vector planetario del segundo domicilio.
Carlos
Mantilla
Sevilla
(España)
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