En 1983 poco después de puesto en
funcionamiento el IRAS (el Satélite Astronómico
Infrarrojo) fue avistado oficialmente el llamado
planeta X, al poco tiempo se puso en marcha la
censura que movilizó a importantes medios de
comunicación y observatorios, pero la noticia ya había
trascendido a la opinión pública y la prensa se hizo eco
de ello, el poder de la censura fue ahogando ésta
información hasta restarle importancia pese a la
evidencia, hoy día sabemos que los medios del poder
pueden hacernos creer o descreer cualquier cosa, así
como aumentar o disminuir su importancia. Veamos que
ocurrió en este descubrimiento y las opiniones de
algunos científicos que se vieron relacionados con este
hallazgo.
Se filtraron datos sobre el avistamiento
desde los observatorios de Suiza, Arizona y América del
sur. El 30 de diciembre el Washington Post
daba el siguiente titular
Misterioso Cuerpo Celeste Descubierto.
"Un cuerpo celeste, posiblemente tan grande como el
gigante planeta Júpiter y posiblemente tan cerca de la
Tierra que sería parte de este sistema solar, se ha
encontrado en dirección de la constelación de Orión,
por un telescopio a bordo del Satélite Astronómico
Infrarrojo Americano."
"Todo
lo que puedo decir es que no sabemos lo que es”, dijo en
una entrevista el Dr. Gerry Neugebauer,
científico principal del IRAS para el Laboratorio de
Propulsión de Jet de California y director del
Observatorio del Palomar para el Instituto de de
Tecnología de California.
"Si
realmente está tan cerca, sería una parte de nuestro
sistema solar," dijo el Dr. James Houck de la
Universidad de Cornell Centro para las Físicas de Radio
e Investigación Espacial, y un miembro del equipo
científico de IRAS.
La
explicación más fascinante de este misterioso cuerpo es
que es tan frío que no arroja ninguna luz y nunca ha
sido visto por telescopios ópticos en la Tierra o en el
espacio, es como un planeta gaseoso gigante, tan grande
como Júpiter y a una distancia de la Tierra de como 75
mil millones de kms.
No se han filtrado demasiados datos
acerca de las posibles características de dicho planeta,
si tiene o no atmósfera, su temperatura real, aunque el
IRAS detectó una temperatura de 40º por encima del 0
absoluto, su posible tamaño se estima pueda ser similar
al de Júpiter, no se conoce su órbita con
exactitud, aunque se dan
datos para poder localizarlo en cielo, si bien los
telescopios de aficionado se quedan algo cortos para
estos menesteres, es cierto que cada vez son más
los que dicen haber avistado al llamado planeta X. Tiene
una órbita muy elíptica que le lleva a alejarse varias
decenas de miles de millones de kilómetros para después
acercarse al sistema solar y atravesar la eclíptica,
posiblemente a la altura de Júpiter y Saturno, .
Detectarlo en el cielo sigue siendo una cuestión
difícil, pues parece ser que se acerca a la Tierra con
lo que no marca una posición diferente entre los
diversos avistamientos, en 1983 se realizaron 2
avistamientos con una diferencia de 6 meses y la
posición era la misma, y puesto que la distancia actual
de la Tierra es de varias decenas de miles de millones
de Kms, no hay ningún cambio que se pueda percibir, sólo
un seguimiento de años podrá dar información detallada,
no obstante, sabemos que se acerca al centro del sistema
solar, pero también es cierto que tardará en acercarse varios cientos de años, así que, su
presencia nos queda todavía muy lejos para afectarnos
físicamente.
Son muchos los científicos que apuntan
la existencia de un planeta más allá de Plutón, incluso
un equipo de científicos de kobe (Japón) creen que antes
de 10 años ese planeta será descubierto, o mejor dicho
redescubierto.
El porqué ha sido censurado este
descubrimiento como muchos otros puede obedecer a
razones e intereses extraños, desde siempre vive la
creencia de que existe el llamado PLANETA DE LOS DIOSES
también conocido por el REINO DE LOS CIELOS, al que
hacen mención algunos mitos y religiones antiguas.
La similitud de datos entre el Planeta X
y el Planeta de los Dioses hace pensar que se trata del
mismo planeta, y si es el mismo no es raro que la
censura haya intervenido, por suerte no con la rapidez
suficiente para evitar la filtración pero si para ahogar
el descubrimiento. Si se trata del Planeta de los
Dioses, conocido también por Nibiru, el duodécimo
planeta de los sumerios, entonces estamos ante una
prueba clave de la existencia de los antiguos dioses, y
es de entender que a los poderes establecidos no les
interese que se conozca dicho descubrimiento y tirando
del hilo se conozcan otras cosas.
Los principales organismos
internacionales que se encargan de la investigación del
espacio niegan la existencia de vida “inteligente” en
otros planetas, sin embargo, desde mucho antes del
descubrimiento del planeta X, en 1977 la sondas Voyager
ya llevaban información sobre los habitantes de la
tierra, su fauna y flora. Desde algunos organismos y
agencias estatales se buscan señales de radio en el
espacio que puedan ser originadas por alguna especie
inteligente, pero la confirmación de la existencia del
Planeta X y su confirmación como el planeta de los
Dioses, dejaría un antigua verdad al descubierto sobre
la existencia de seres en la antigüedad que
contribuyeron al desarrollo de nuestra civilización,
quizá por ello, el descubrimiento del planeta X es la
mayor amenaza que tiene el orden establecido, este
descubrimiento podría cambiar los conceptos básicos
sobre los que se apoya todo nuestro sistema y orden
social, la confirmación del avistamiento podría originar un cambio tan
radical que los que ahora ostentan el poder podrían
perderlo con suma facilidad, las grandes mentirás a través de los tiempos se han impreso en lo más
profundo de la conciencia social, sustituirlas por la
verdad supondría una visión radicalmente diferente de
nuestra realidad como seres humanos.

Si suponemos que el planeta X es el
llamado “planeta de los dioses”, estaríamos hablando de
un planeta en condiciones difíciles para su
habitabilidad, pero probablemente habitado por aquellos
seres que antiguamente visitaron la Tierra y fueron
llamados dioses por los humanos, si es así, las
condiciones de habitabilidad de dicho planeta pueden ser
muy difíciles, y sólo una civilización muy avanzada
podría sobrevivir en las condiciones tan extremas, como
son las que se
pueden presentar en un planeta que se aleja tanto del
sistema solar.
Por otra parte, establecer contacto con
una probable civilización existente en dicho planeta no
seria problema por la distancia, el mensaje podría
tardar un par de días en llegar y otro par en recibirse,
quizá el mayor inconveniente sea establecer las señales
apropiadas para que se puedan interpretar como un
mensaje, y otra cosa es, si ese planeta está habitado
por los antiguos dioses, seguramente estos podrían estar
recibiendo continuamente señales sobre nuestra
civilización, hecho que no les tranquilizaría y que les
llevaría a tomar medidas seguramente para protegerse de
nosotros, sea como sea, la distancia es tan grande, que
el planeta en si no supone una amenaza inminente, otra
cosa es, si se trata del planeta de los dioses, cual es
la situación de estos, están en una situación de
desarrollo y prosperidad o están en una situación de
precariedad, no obstante, es de suponer que la lejanía
actual apunta a que un posible contacto entre las
civilizaciones de la TIERRA y el PLANETA X se darían
sólo cuando dicho planeta estuviese mucho más cerca, entrando
probablemente en el sistema solar y hasta entonces
todavía han de pasar cientos de años, se podría pensar
que, si los dioses del planeta X nos han visitado en el
pasado lo sigan haciendo de forma habitual con naves que
van desde su planeta al nuestro, pero por lo que sabemos
las cosas no son así, las visitas que hicieron los
dioses a la Tierra desde su planeta siempre se han
realizado cuando el planeta X (Nibiru) ha entrado en el
sistema solar, cuando la distancia ha sido relativamente
corta, lo cual evidencia la dificultad de realizar
viajes espaciales de gran distancia, según las crónicas
antiguas de los sumerios el planeta de los dioses se
acerca a la Tierra cada 3.600 años aproximadamente,
dando lugar al conocido mito del “Eterno Retorno”. Otra
cosa es que, se avisten y sigan avistando naves
espaciales de origen desconocido, que pueden ser obra de
los antiguos dioses o no, por lo que sabemos, los
antiguos dioses disponían de naves con las que surcaban
los cielos y ascendian al planeta de los dioses, pero
parece ser que eso sólo ocurría durante un tiempo muy
concreto en el que se abría una especie de ventana
espacial.
No es raro pensar que si esos antiguos
dioses poblaron la Tierra en la antigüedad, todavía
parte de ellos vivan hoy en la Tierra e incluso que
posean naves con las que surcar por nuestro planeta y
demás planetas del sistema solar, esta es una
posibilidad que no hay que despreciar, pues aunque los
antiguos textos sumerios apuntan a que la mayoría de
dioses regresaron a su mundo, pudieron algunos quedarse.
Lo que si sabemos por los antiguos textos
sumerios es que el planeta de los dioses era un planeta
moribundo, con una atmósfera en constante degradación, lo
que les llevó a visitar la Tierra en una de las
aproximaciones para abastecerse de los recursos que
necesitaban para regenerar su planeta, y del contacto de
los llamados dioses con los humanos surgió nuestra
civilización en las riberas del Tigris y el Éufrates,
actual Iraq.
Cabe que decir que, el investigador
Zecharia Sitchin ha publicado una extensa y profunda
obra sobre Nibiru y la estancia de sus “dioses “ en la
Tierra.
En realidad los principales argumentos de
la existencia del denominado planeta X caen del lado de
la ciencia, pues las perturbaciones en la órbitas de
planetas como Urano o Neptuno obedecen sin duda a la
presencia de un cuerpo de cierta envergadura en la zona
más distante del sistema solar, si el planeta X es el
planeta de los dioses o no, es lo que hay que confirmar,
pero de momento la censura está evitando la posibilidad
de que así sea, por otra parte, cada vez ya se conoce y
estudia más el cielo, aunque no es raro que hoy día,
dado que este astro no tiene movimiento visible en el
cielo es posible que esté considerado y catalogado como
algún tipo de objeto estelar por algunos astrónomos,
aunque hay otros que conocen la verdad y siguen
ocultándola.
Suponemos que el tiempo dejará ésta
evidencia al descubierto, y es entonces cuando se
verificará qué es el planeta X, de momento habrá que
esperar y todo queda en suposiciones.
José Francisco Hernández
www.astrologia.org