Perro/Rata:
En un
principio, supone cierta desazón interior, pues se suele considerar a la
Rata como un animal que simboliza las más abismales profundidades.
Las personas nacidas con esta fusión, estarán predispuestas a cuestionarse
de continuo; su afán perfeccionista puede acarrearles conflictos con
sus amigos y colaboradores; al propio tiempo, aunque no suceda en todos los
casos , el intimísimo a ultranza presidirá casi todas las acciones que se
propongan llevar cabo. su mundo anímico se convertirá en el único
criterio válido de discernimiento; de aquí a la soledad y al ostracismo sólo
hay un ápice. Algunas corrientes astrológicas interpretan la actitud
introvertida de los nativos Perro, como un indicador de su timidez y como
una huida de ciertas responsabilidades públicas, pues parece ser que
prefieren moverse en la sombra del anonimato. En este caso, la incidencia de
la Rata en el animal emblemático Perro no sería tan desfavorable
como pudiera parecer a simple vista.
Perro/Búfalo
Esta simbiosis
que nos ocupa suele conocerse como la fusión más especial del zodíaco
oriental, pues se trata de una mezcla, la detentada por el perro, cuajada de
apatía nihilismo, con la actitud austera, pesada y lenta del Búfalo. El
resultado encierra un gran valor, pues contiene en si mismo la inacción,
bien considerado supremo por las diversas escuelas astrológicas chinas. Sin
embargo otras corrientes astrológicas afirman que los nativos del signo
emblemático Perro, cundo se encuentra en la situación que nos ocupa,
vuelven una y otra vez sobre sus pasos y rehacen lo ya hecho de forma
ininterrumpida y sin cansancio; también se dice que son los únicos que
tienen muy en cuenta a los demás y siempre que lo consideren oportuno,
variarán su criterio en favor de otras personas. Esto hacen que sean
especialmente queridos y consultados, pues su sinceridad y la ausencia de
interés material o de otro tipo, genera confianza y atracción hacia su
persona. Así, de ellos dice el Tao: "Por la continua pérdida llegará
a la no acción".
Perro/Tigre
Según todas
las interpretaciones, la presente simbiosis apunta hacia el mundo de lo
sublime y, con cierta asiduidad, los nativos del signo emblemático Perro se
evaden de la realidad, especialmente si ésta les resulta desagradable y
adversa. Otras corrientes astrológicas afirman que son idealistas,
desinteresadas y siempre preferirán lo utópico a lo evidente. Su desapego
por los bienes materiales suele acarrearles no pocos problemas, que se
traducen en desengaños; a pesar de todo siempre conservan esa actitud
característica de quienes no han perdido la capacidad de asombro. Sin
embargo, y siempre según fuentes basadas en el estudio de la Astrología
oriental, están demasiado anclados en su pasado, e incluso llegan a
obsesionarse a causa de cualquier suceso acaecido en un momento de su visa
ya lejano. Semejante actitud va minando su energía de manera considerable;
no obstante, estos nativos pertenecientes al signo emblemático Perro, se
recuperan con relativa facilidad y suelen superar la apatía y el daño
moral que se les haya infringido. Respecto a esta situación, el Tao dice:
"Un hombre que se ensalza no merece elogio".
Perro/Liebre
Los Perro/Liebre
se caracterizan por el olvido del tiempo, tanto si es pasado como presente o
porvenir. Ello, según diversas corrientes astrológicas, no significa
necesariamente que las personas nacidas bajo el signo Perro, cuando se
hallaren en la presente circunstancia, practiquen el olvido conscientemente,
si no más bien lo que les ocurre es que a causa de su ensimismamiento, se
concentran sólo en un único asunto y prescinden de todo lo demás; por
esto, también suele calificárseles, sin duda incorrectamente, como
despistados, al menos en lo concerniente a cuestiones sociales y públicas.
Algunas corrientes astrológicas interpretan la presente simbiosis de modo
distinto y afirman que las personas nacidas bajo el signo emblemático
representado por el Perro, siempre que tengan como "Compañero de
camino" a la Liebre, son excesivamente pesimistas y se sienten incapaces de
sobreponerse a cualesquiera desgracia o contratiempos que encuentren en el
camino de su vida. Así el Tao: "Conserva como meta el vacío
absoluto".
Perro/Dragón
Esta simbiosis
entre ambos animales emblemáticos constituye uno de los pilares de la
astrología oriental, cuando menos en el sentido de significado connotativo:
es decir, se trata de una fusión que produce solidez y que expande
confianza entre colaboradores y amigos, por esto los Perro/Dragón son tan
sociables y tan dados a organizar reuniones sociales . Los nativos del signo
que nos ocupa, cuando se hallan en la presente circunstancia, son personas
de las que uno puede fiarse y raramente defraudan. Por otra parte, suelen
cumplir su palabra por encima de cualquier otro avatar o evento. Según
algunas interpretaciones de la astrología oriental, concretamente nos
referimos a una tesis de Alan Watts, la fusión Perro/Dragón, es casi
siempre benéfica y positiva, ya que la lealtad que se asienta en el Perro
se le añade la fidelidad que le es propia al Dragón, con lo que se llegará
a producir un estado de los denominados "dimensión interior",
cuyas características no podrán vislumbrarse más que por quienes hubieren sustituido "el tener" por "el ser". De esta unión,
dice el Tao: "Poseo tres tesoros que cuido y que guardo: El primero es
amor. El segundo, moderación. El tercero, anulación".
Perro/Serpiente
Semejante
circunstancia producirá en las personas que se hallaren en la situación
descrita, cierto poder de atracción sobre los demás. Su intuición, que se
puede clasificar como relevante y único, los capacita para la crítica y el
continuo cuestionamiento; a veces, la comprensión y el conocimiento de la
realidad resultan de tal clarividencia, que los nativos del signo emblemático
Perro, siempre que tengan por "Compañero de camino" a la
Serpiente, se tornan hoscos y hasta escépticos. Esto les resta capacidad
para la consecución de ciertos proyectos que con anterioridad se habían
trazado, lo cual hace decididamente infelices a los Perro/Serpiente. No
obstante, algunas corrientes astrológicas afirman que la simbiosis descrita
resulta bastante atractiva, pues aparece como detentadora de un cambio
intermitente y, al imprimir dinamicidad y movilidad a toda la energía
producida por el irrefragable devenir, se contribuye a la disgregación de
lo oscuro y complicado. De esta simbiosis dirá el Tao: "Y así, las
cosas, liberadas de su deseo de acción, hallarán la paz, Y el mundo,
por su propia iniciativa, será enmendado".
Perro/Caballo
Muchos
estudiosos de la astrología interpretan la presunta unión en el sentido de
una búsqueda ininterrumpida de uno mismo: así, las personas que se
hallaren en la situación descrita, siempre que pertenezcan al signo
representado por el animal emblemático Perro, se moverán en todas
direcciones, en todo tiempo y lugar, con la intención de conocerse mejor y,
ello precisamente,, para comprenderse mejor. Parece una cuestión crucial,
por tanto, el conocimiento de uno mismo, cuando se encuentra en las
circunstancias enunciadas con anterioridad y, al decir de las más
prestigiosas corrientes de la astrología oriental moderna, es en esta unión
Perro/Caballo donde más acusada se muestra la necesidad que tiene todo ser
humano de conocerse y comprenderse. Aunque semejante pretensión no es nueva
en la historia de las ideas, pues ya hace más de dos mil trescientos años
que Sócrates, filósofo griego, aludía a esa perentoria necesidad de
"conocerse a si mismo". Sin embargo, la importancia de la presente
simbiosis cobra pleno sentido en los nativos del signo emblemático Perro,
cuando moderan, por efecto de un "Compañero de camino" como el
Caballo, su impaciencia y dominan su orgullo, De ellos el Tao:
"Restringe el egoísmo y reduce los deseos".
Perro/Cabra
Lo más
destacado de la presente unión, parece ser la necesidad que tienen las
personas nacidas bajo la influencia del animal emblemático Perro (cuando
este se halla directamente condicionado por un "Compañero de
camino" como la Cabra) de relacionarse con sus semejantes, y la
dificultad, expresado en otros términos, que aquellos encuentran para vivir
en soledad. Como consecuencia de esa búsqueda de compañía, en
determinadas ocasiones puede sucederle que la única moneda con que le
paguen sea el rechazo a sus peticiones, ya sea en un sentido íntimo como
desde el punto de vista social. En estos casos, el Perro/Cabra se verá
obligado al retraimiento de sus actos, pensamientos e ideas, con el
consiguiente perjuicio para su mundo anímico. Así, el Tao: "Cuanto más
nos alejamos, Menos conocemos".
Perro/Mono
Ello conlleva,
en primer término, cierto afán por hallar entre la confusión algo donde
agarrarse. Según las distintas corrientes astrológicas, el Perro/Mono
siempre encontrará la salida, siempre tendrá soluciones para esos
problemas tan difíciles de resolver, pues son producto de malentendidos y
de tergiversaciones de la realidad. Esta unión produce en las personas
nacidas bajo el signo del animal emblemático Perro (cuando éste se halla
directamente influido por un "Compañero de camino" como el Mono),
cierto deseo por superar viejas rencillas y por olvidar malos recuerdos.
Además, no es fácil engañar a un Perro/Mono, pues su inteligencia es
sumamente aguda y, sin lugar a dudas, esto le crea muchos enemigos; sin
embargo, nunca podrán hacerle la vida imposible, debido a su capacidad para
recuperarse de sinsabores, desazones y desarmonías.
Perro/Gallo
Esta unión
producirá efectos benéficos en el nativo del presente signo: por ejemplo,
mermará su afán por resolver los asuntos empleando más la pasión que la
razón y, por lo mismo, se mostrará mucho más preocupado por convencer y
no por vencer. Sin embargo, no podrá salir con facilidad de la
incertidumbre en la que se halla inmerso bastante a menudo; y es que el
nativo del signo que nos ocupa, se caracteriza por una especie de aporía y
contradicción. En sus gestos, tanto como en sus acciones, estará
siempre presente la luz y la sombra, el triunfo y el fracaso. De esta
fusión dice el Tao: "Abandonemos las cosas a sí mismas; no las
llevemos a su extremo".
Perro/Perro
Esta simbiosis
produce, en las personas que se hallan en la circunstancia que nos ocupa,
cierta clase de ansiedad que proyecta en su vida íntima, tanto como en su
acción exterior y pública. El resultado, o si se quiere las consecuencias,
son evidentes; por una parte se encontrarán sometidos a la presión de su
propia conciencia y de su atormentado psiquismo: por otro lado, en cambio,
sentirán cierta liberación ya que ese exacerbado egotismo, referido
especialmente al deseo de interesarse exclusivamente por sí mismo, le
aparta de sus semejantes y le sumerge en una indefinida soledad a la
que, sin duda, terminará resignándose. Todo lo expuesto indica la zozobra
y angustia a la que se halla sometido el nativo del signo emblemático
descrito; de él nos dice el Tao: "Un cuchillo continuamente afilado
agota pronto su filo".
Perro/Jabalí
Según todas
las corrientes astrológicas , la presente fusión hace que el gusto por la
reflexión, propio de las personas pertenecientes al signo
representado por el animal emblemático Perro (cuando éste se halla bajo la
influencia directa del Jabalí), se fortalezca y se extienda incluso a la
hora de tomar decisiones nimias. La destacada individualidad de los
Perro/jabalí, lejos de ser un obstáculo en su vida de relaciones sociales,
afianza más su prestigio y dota a aquellos de cierto atractivo o
magnetismo, que les hace inmunes a cualesquiera malintencionadas criticas.
Respecto a la simbiosis que estamos tratando, nos dice el Tao: "Los
hombres, libres de gobierno, vivirán en armonía".
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2008 AÑO DE LA RATA DE TIERRA
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